Eliges un entorno natural preservado (frescura, una concentración inigualable de lagos y cursos de agua, aire menos contaminado, fauna y flora…).
Te empapas del espíritu de la región del Suroeste, de su acento melodioso y de sus fiestas tradicionales.
Disfrutas de la riqueza de los valles y de la variedad de paisajes cercanos a España.
Haces senderismo en altura para atravesar toda la cordillera (recorrida por el GR10, de mar a mar).























